Con el tiempo, el aluminio se puede deformar, inclinar o acumular suciedad que afecta el drenaje. Si notas filtraciones en las esquinas, manchas en las paredes exteriores o agua que cae directamente hacia la base de la casa, tus gutters ya no están funcionando correctamente.
Otro signo común es la presencia de moho o que los bajantes se desborden incluso en lluvias moderadas. Esto indica que la inclinación no es la correcta o que el sistema ya está saturado.
Cierre
Un sistema de gutters bien instalado evita miles de dólares en reparaciones futuras. Si detectas alguno de estos síntomas, es momento de considerar mantenimiento o reemplazo profesional.
