Si notas humedad cerca del borde del techo, presencia de insectos, paneles flojos o decoloración, tu soffit puede estar fallando.
La falta de ventilación adecuada puede generar acumulación de calor en el ático, aumentar el consumo de energía y causar daños internos. Un soffit de aluminio bien instalado evita estos problemas y mantiene una apariencia impecable en la estructura.
